¿Ha hecho la directiva tuza lo necesario para “defender” a Pachuca de las calumnias constantes a últimas fechas?

Veamos.

Claro que es molesto e irritante que muchos medios se dediquen a golpear a Pachuca como institución e incluso ya como equipo. Por supuesto que incomoda y enoja que den a entender que los logros de los tuzos tienen que ver con algún tipo de ayuda directiva o de arbitraje. Y peor cuando vienen de gente a la que se le ha tratado bien aquí… o cuando menos con respeto y pagan con chismes y mentiras. Pero ese es precisamente parte del precio del éxito. Cuando empiezas a lograr cosas, cuando tienes avances, cuando tus proyectos se concretan y cada día tiendes a crecer, “pisas muchos callos”. En México no estamos preparados para eso. Estamos educados para dudar y cuestionar todo aun y sin tener fundamentos. Es lo “políticamente correcto”.

Y los ataques tienen un objetivo preciso: La sobre-reacción de Martínez. ¡Los detractores esperan exactamente eso! Sacar al presidente tuzo de sus casillas y lograr que cada semana hable a sus programas, saque desplegados en sus periódicos o visite los foros televisivos para tratar de “aclarar” todo y defender a Pachuca. Eso sería para ellos glorioso!! Porque genera rating y ventas, y de eso viven los medios.

¿Y Pachuca qué ganaría? Poco menos que nada. Aumentar las sospechas: ¿Por qué defenderse o justificarse todo el tiempo si las aseveraciones son falsas? No hay caso. Quien sepa algo y tenga las pruebas, que lo demuestre.

La actitud tuza es inteligente: Inconformarse ante las instancias adecuadas para sancionar a los difamadores que sean afiliados a la Femexfut. Pero a los medios de comunicación no los puede ni debe controlar la organización tuza y tampoco son afiliados a la Federación. Entonces es mejor no hacer tanto caso y aclarar sólo lo estrictamente indispensable, que es lo que ha hecho Fassi.

Creo que debemos como aficionados ampliar nuestro criterio y tolerancia. ¿Quién se ha quejado últimamente? Gente de Estudiantes, Querétaro y Puebla… equipos pequeños que obtienen notoriedad así.

Las instituciones relevantes (como Pachuca) están expuestas a críticas como las ya hechas e incluso mucho peores.

Tomémoslo como un reconocimiento al trabajo desarrollado. Esto es apenas el inicio y sería mejor irse acostumbrando.